MOTOR

Prado se vuelve a romper

Jorge Prado se ha encontrado un nuevo bache en su preparación para la vuelta a la normalidad. Si durante el invierno fue una fractura de fémur sufrida en el mes de diciembre la que condicionó su estreno en la categoría reina del motocross, el regreso a la arena una vez se supere la crisis del coronavirus estará marcada por una fractura de clavícula que ha sufrido el lucense durante la jornada de hoy. El bicampeón de MXGP2, que entrenaba en la pista de Balen junto a otra veintena de pilotos mundialistas, sufrió una aparatosa caída que ha concluido con una rotura tras el impacto.

Prado perdió el control de su KTM 450 en una curva rápida del circuito de Honda Park y salió por orejas en la tercera vuelta del entrenamiento, desembocando en una aparatosa caída que ha tenido como resultado una fractura limpia en la clavícula como han confirmado los reconocimientos y las radiografías a las que se ha sometido tras el accidente. Debido al tipo de lesión que presentaba el lucense, los médicos han decidido intervenirle durante esta misma jornada para ahorrar plazos pensando en el regreso de la competición el próximo mes de agosto.

Tras haber pasado el confinamiento en su casa de Lommel (Bélgica), hacía dos semanas que Prado había regresado a los entrenamientos con la montura austriaca tras una intensa preparación física en la que trabajó para fortalecer su pierna dañada. Lejos de estar al cien por cien físicamente a causa de esa lesión cuando comenzó el campeonato, el lucense consiguió colarse dentro del ‘Top-10’ en las dos pruebas que se disputaron hasta que comenzaron a aplazarse las siguientes citas, y tras una lucha con el reloj en aquella ocasión, ahora tendrá un poco más de margen para llegar recuperado y seguir demostrando su talento.

Red Bull asusta a Mercedes Verstappen cambia la cara del Mundial y se engancha a 30 puntos de Hamilton. "Hemos visto de lo que es capaz el RB16", dice Horner. Wolff desconfía.
A Toto Wolff, jefe de Mercedes, le gusta tener razón. Después de cada doblete recuerda que nadie gana un gran premio antes de disputarlo, así que tras la primera derrota de la temporada se da un golpe en el pecho: "Todos decían que sería un paseo por el parque y esta vez ni siquiera teníamos el coche más rápido". Max Verstappen desmontó los planes de la escudería campeona con una estrategia arriesgada, salió con el duro y persiguió a Lewis Hamilton aunque eso comprometiera el estado de sus neumáticos. "Veía las ampollas en las gomas de Lewis. Sabía que tenían problemas y que aguantarían poco. Pero no quería quedarme atrás gestionando, por una vez podía meterles algo de presión. A veces puede ser un poco suicida y destrozas tus neumáticos, pero esta vez no fue así. Y odio quedarme detrás gestionando", dice el neerlandés. El Red Bull ganó por gestión de ruedas, sí, pero también ritmo. Lewis o Bottas tiraron y el cronómetro seguía sonriendo a Max. Desde el garaje de Mercedes lo tienen claro. "El calor no nos va bien. Probablemente tenemos el mejor paquete, pero eso implica más carga aerodinámica y conforme tienes más carga, más sufren los neumáticos