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Chad Ochocinco reveló el martes el extraño ritual que hacía antes de cada partido que jugó en la NFL: tomar Viagra.El exjugador publicó en su cuenta de Twitter que tomaba el medicamento usado para tratar la disfunción eréctil previo a cada partido en su tiempo en la liga, además que aseguraba “si tuve malos números, no era por estar bien marcado, solo que el pase fue incompleto".

El caos en Washington no promete cosas buenas en la que sería la última oportunidad para Dwayne Haskins Previa NFL 2020 - Washington Football Team El análisis del equipo de la capital de cara a la temporada 2020
Día 2 de la Previa de MARCA Claro de la temporada 2020 de la NFL. Toca el turno de Washington, el equipo que terminó con la segunda peor marca de la liga en 2019 y que comienza una nueva era hasta en el nombre.Quien realmente quiere solucionar un problema, encuentra la forma de hacerlo. Tras años de luchas inexplicables para mantener un mote que es una palabra ofensiva para los pueblos nativos americanos, fue hasta que los patrocinadores le apretaron el bolsillo a Dan Snyder cuando el equipo de Washington decidió retirar su mote y tener un nuevo nombre para 2020: Washington Football Team.Sí, el equipo de Washington se llamará Equipo de Washington esta temporada, evidencia de que la franquicia fue incapaz de hacer lo correcto, no tenían planes de contingencia y fueron incapaces de asegurar un nuevo mote. El tiempo estaba en su contra, es cierto, ya que contaban con apenas unos meses entre el anuncio y el inicio de la campaña y debían resolver temas de marcas registradas, situación que bien lograron resolver para tener mercancías nuevas del Equipo de Washington, pero no para un nuevo nombre.Esto no sorprende, sino que es un denominador común para una franquicia que desde fue comprada por Dan Snyder en el 2000, tiene la quinta peor marca de la liga y ha sido una puerta giratoria de escándalos: desde cuestiones médicas como el caso de Trent Williams, la superficie del FedEx Field, la búsqueda de un nuevo estadio en la capital (no olvidemos que juegan en medio de la nada en Landover, Maryland), el tema de su mote que se quedó a medias y múltiples escándalos extradeportivos, los últimos de acoso sexual de varios de sus dirigentes y de violencia doméstica de uno de sus jugadores. El equipo comienza una nueva era en 2020 con la llegada de Ron Riveracomo entrenador, quien tiene una muy buena reputación en la liga y pareciera el indicado para poner orden en la franquicia y elevar a un equipo que, siendo amables, tiene mucho margen de mejora.En el emparrillado, el punto principal es el desarrollo de Dwayne Haskins. El quarterback de Ohio State fue elegido en la primera ronda del Draft de 2019, lo cual ha sido receta para que otros equipos contendieran en el pasado reciente, pero el año pasado daba la impresión de que Jay Gruden realmente no lo quería. No solo no le preparó para ser titular en la semana 1, sino que durante el primer mes de la temporada ni lo consideraba en las prácticas. Case Keenum era el titular, Colt McCoy el suplente pero estaba lesionado, por lo que Haskins y su nula preparación eran suplentes. Sorpresa, cuando Keenum colmó la paciencia de Gruden ante los Giants, mandó al campo al novato y se notó de inmediato que no estaba listo.Haskins no pasó su primera prueba, teniendo una de las peores temporadas de novato de la historia, lo cual no es buen presagio. Si bien hay jugadores como Jared Goff y Matthew Stafford que mejoraron y han sido sólidos mariscales en la liga, hay muchos más (Josh Rosen, Jimmy Clausen, Blake Bortles, DeShone Kizer, Christian Ponder...) que terminaron no siendo la solución.Es cierto que Haskins mejoró en la recta final (72% de completos en sus últimos dos partidos, 4 touchdowns sin intercepciones aunque fue ante los malos perímetros de Eagles y Giants), pero también es cierto que tiene el peor cuerpo de receptores de la liga. Terry McLaurin fue una sorpresa grata e inesperada, pero hay poco más, y la línea ofensiva es promedio en el mejor de los casos. Esto no sería mayor problema si tuvieran detrás a un QB experimentado, quien puede ayudar a maquillar las carencias en manos y protección, pero cuando se trata de un joven que tiene problemas para hacer lecturas, el resultado es que Haskins fue capturado en una proporción casi del doble de la del veterano que comenzó la temporada como titular, Keenum.

Como si esto no fuera suficiente, uno de sus mejores linieros, Ereck Flowers (sí, el mismo bust gigantesco como tackle en los Giants revivió como guardia en Washington) se fue en la agencia libre y finalmente se terminó la novela Trent Williams al cambiarlo a San Francisco, así que Haskins debe mejorar en ejecutar más rápido. Para ello, el equipo puede ayudarle con más jugadas de engaño de carrera y hombres en movimiento, dos estampas de los mejores equipos de la liga y que el primero sobre todo fue usado bastante menos que el promedio de la liga (Washington en apenas 32% de jugadas, mientras que en la liga el promedio fue 36%).Para fortuna de Haskins, llega un coach que el año pasado hizo cosas muy buenas en Carolina. Scott Turner es el nuevo coordinador ofensivo del Equipo de Washington y aunque el récord de 5-11 no lo indique, puso a Kyle Allen (al que Washington adquirió y en una de esas pelea por el puesto titular al estar más familiarizado con la ofensiva) en situaciones favorables, reconociendo que el mejor amigo de un quarterback inexperto no es correr en primera y segunda, sino en lanzar en esas jugadas, cuando la defensa no lo espera. Entre menos Adrian Peterson se vea Washington, mejor, pero el que apuntaba a ser su corredor titular, el eternamente lesionado Derrius Guice, no está ya en el equipo al ser cortado tras ser arrestado por violencia doméstica. Así que quedan AP, el también lesionado Bryce Love, Peyton Barber (dejado ir por Tampa) y el novato Antonio Gibson. Turner da esperanzas de tener un buen plan de juegos, ya que por más que Carolina tuviera a Christian McCaffrey, nunca iban a confundir a su talento ofensivo con el de los Chiefs. Cam Newton jugó solo dos partidos, por lo que improvisaron sobre la marcha y aún así, los Panthers terminaron un muy respetable #19 en ofensiva total, incluyendo el par de partidos del experimento fallido de Will Grier. La defensiva de Washington es mejor, pero tiene huecos considerables en el perímetro. Josh Norman se fue tras ser el segundo peor córner en la liga en porcentaje de jugadas exitosas (38%, que se define por permitir el 45% de las yardas restantes en primer down, 60% en segundo y 100% en tercero o cuarto.) El tema es que las contrataciones hechas para reemplazarle no auguran demasiada mejoría: Ronald Darby (48%), Fabian Moreau (44%) y Kendall Fuller (35%) también fueron bastante malos en 2019, aunque Fuller formó parte de los campeones y hace par de años tuvo mucho mejores números.

Donde Washington tiene su fortaleza es en la línea defensiva. Matt Ioannidis, Ryan Kerrigan, Jonathan Allen y Montez Sweat, sin ser nombres rutilantes, lograron cada uno por lo menos 19 presiones de quarterback, algo que solo otros tres equipos tuvieron en 2019, y ahora llega un ‘juguete’ nuevo, Chase Young, por muchos considerado el mejor prospecto del Draft y que pareciera ser un nuevo Myles Garrett.La defensa además recibe el impulso de un nuevo coordinador, Jack del Rio, quien cambiará el esquema a 4-3, más natural para el talento disponible, que en tres de sus últimas cuatro temporadas en la NFL tuvo una de las mejores tres defensas de la liga. Han pasado tres Mundiales de fútbol desde que Washington tuvo una defensa top 10 en yardas y puntos permitidos (2009), así que esto es música para los oídos de una fanaticada tristemente acostumbrada a la futilidad defensiva.Pero por más que la defensa tenga elementos para pensar en ser promedio o quizás top 10, de poco servirá si la ofensiva no mejora. Haskins tiene la que puede ser su última oportunidad en Washington. Suena raro, ya que apenas será su segunda temporada en la NFL, pero los contratos de novatos no ‘amarran’ económicamente a los equipos como antes de 2011, así que en la capital podrían seguir los ejemplos de otras franquicias (Arizona con Josh Rosen, Cleveland con DeShone Kizer) de dejar y a un quarterback en su contrato de novato y buscar otro en el Draft. Rivera ya lo hizo en Carolina con Clausen y Cam, no fue el que eligió a Haskins, así que en 2021 podría buscar a SU mariscal.