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Jornada de visitantes

Jornada de visitantes Una inédita jornada, en que los visitantes arrancaron puntos en todos los partidos, fue lo que dejó la primera de dos fechas casi seguidas, que se llevó a cabo en tierras sudamerianas la semana que pasó. En el partido del morbo, la revancha de la final de la Copa América entre los locales, Chile y sus vecinos y rivales de siempre, Argentina tuvo como ganador a la selección albiceleste, que, con lo justo, se fue del estadio de Santiago con los tresScreen Shot 2016-03-29 at 1.12.55 PM puntos debajo del brazo. Lionel Messi dio una pobre actuación, con solo chsipazos de lo que nos tiene acostumbrados en el Barcelona, pero igual se las arregló para dar un pase de gol. El elenco chileno, reducido ya por lesiones y suspendidos antes de comenzar el partido, tuvo la mala suerte de perder a dos elementos antes de los 20 minutos de juego, algo completamente anormal y que básicamente terminó por enterrar cualquier ilusión mapuchina de doblegar a la selección argentina, que no podía haber sido demasiada tampoco, si uno ve las estadísticas. En el otro encuentro importante de la fecha, Brasil no pudo ante la garra uruguaya y se dejó empatar luego de ir ganando por 2-0 y tener el dominio absoluto del juego. Los brasileños habían marcado antes del primer minuto de juego y luego de desperdiciar varias ocasiones claras de gol anotaban el segundo, pero la reacción charrúa no se hizo esperar y con goles de Cavani y de Suárez -en su regreso a la selección uruguaya luego de casi dos años suspendido- los celestes lograron la hazaña que podía haber sido histórica si el usualmente eficaz Suárez no fallaba una oportunidad solo frente al arco. Un triunfo charrúa hubiera sido solo la segunda victoria desde el Maracanazo. Clásico, entonces, no puede llamarse al enfrentamiento entre estas selecciones.        Muy bien por Uruguay y lo de Brasil es lamentable, pues sigue en la modorra que lo aqueja desde antes del mundial en su país. En las alturas de Quito, errores defensivos de los locales pudo haberle dado un triunfo a la selección paraguaya, pero al final hubiera sido demasiado premio y una anotación ecuaatoriana en posición adelantada, muy fina, es cierto, pero existente, puso las cosas como deberían ser. Un empate que mantiene a Ecuador invictos, pero con un sentimiento agridulce de haber resignado un punto en su reducto casi inexpugnable, donde es difícil respirar cuando se corre. Y si hablamos de un lugar difícil por la altura, no podemos dejar de hablar de la ciudad de La Paz. En la capital de Bolivia, la selección de ese país fue anfitrión de una remendada selección colombiana, que vino a hacer su negocio y lo logró, aunque le costó. En sendos contragolpes se habia puesto adelante por dos tantos, pero los del altiplano, más con corazón que otra cosa lograron igualar el marcador. Y cuando se pensaba que iban a lograr inclinar la balanza ante un deslucido equipo colombiano que mostró poco o nada y prácticamente había tirado la toalla, una desconcentración inocente del bloque defensivo boliviano le dio el triunfo a los cafeteros, victoria hasta cierto punto inmerecida, por lo mostrado en el encuentro, pero así es el fútbol. El partido de menos interés de esta jornada resulto siendo uno de los más interesantes. La selección venezolana, con un plantel de jóvenes y debutantes, le dio una lección de fútbol a la siempre desilucionante selección peruana. Los Incas requerían del triunfo ante el peor equipo del torneo pero solo demostraron que la peor selección era la suya. Un empate al final luego de ir perdiedo 2-0 no les limpia la cara.