Para los fanáticos de los Yankees la temporada 2009 será inolvidable.
El pasado abril inauguraron su nueva casa en el Bronx, el nuevo Palacio del beisbol, una réplica del legendario estadio construído a principios del siglo pasado sólo al cruzar la calle.
Con la inauguración “tiraron la casa por la ventana” reuniendo a una constelación de estrellas de gran calibre que en su momento de mayor gloria formaron parte de sus filas y que hoy en día tienen sus nombres escritos en el Salón de la Fama en Cooperstown.
A mediados del mes de Julio -en el mismo recinto- se celebró el Juego de las Estrellas en donde la liga Americana ratificó su paternidad sobre la Nacional dejando en el ambiente neoyorquino un grato sabor a victoria…
Evidentemente los mulos entraron al campamento de primavera el pasado mes de marzo con grandes ansias de retornar al clásico otoñal de la presente contienda y las millonarias contrataciones que agregaron a su nomina (Sabathia, Burnett y Teixeira) delatan sus intenciones. La última vez que los pupilos de Girardi accedieron a la fase final del circuíto fué en el 2003 cuando fueron derrotados por los Marlins en su propio terreno…
La pasada semana sumaron otra gran alegría en su feudo al conquistar el 40avo. banderín de liga de su historia al prevalecer sobre los Serafines de Anaheim en una disputada serie de 6 encuentros donde Mariano Rivera demostró el por qué es el mejor “cerrador” de la historia en post temporada…
Ahora los neoyorquinos pretenden cerrar con broche de oro la temporada 2009 brindándole a su fanaticada la máxima alegría de conquistar la 27ma. Serie Mundial. Pero resulta que en esa empresa no están solos, en la vereda de enfrente se encuentran los actuales monarcas, los Phillies de Filadelfia que tienen exactamente las mismas intenciones, especialmente porque podrían escribir un pedacito de historia ya que de repetir el campeonato serían la segunda franquicia de la liga Nacional en ganar consecutivamente la corona desde que la arrolladora maquinaria de los Rojos de Cincinnati lo hiciera en las temporadas 1975 y 1976...
La Serie Mundial comenzó en el coloso del Bronx enfrentando literalmente a los dos mejores equipos de la gran carpa.
Ambas novenas pusieron en el campo a sus mejores cartas del montículo con el propósito de dar el primer golpe. Los Yankees estaban invictos en su nuevo reducto en juegos de play offs y buscaban prolongar esa racha de la mano del zurdo Sabathia, el más letal de la liga Americana..Por su parte los visitantes tenían también al zurdo más letal de la liga Nacional, Cliff Lee.
Este duelo se vislumbraba como el más atractivo de una Serie Mundial en muchísimo tiempo por las características y el entorno de ambos protagonistas; los dos mejores zurdos (como mencionamos) del circuito, ambos ostentan un premio Cy Young y están en condición de optar al del presente año, fueron compañeros la pasada temporada en Cleveland y tienen “sed” de poner en su mano un anillo de campeonato…
El primer golpe lo dieron los visitantes con un impensado marcador (6-1).
Cliff Lee estuvo sencillamente sobervio. Con 125 lanzamientos se convirtió solamente en el segundo lanzador en la historia de Series Mundiales en trabajar un juego completo, sin otorgar “boletos” y ganarlo.
C.C. Sabathia también estuvo muy a la altura de la ocasión permitiendo un par de carreras en poco más de 7 entradas…
La serie se empató al día siguiente gracias al gran trabajo del abridor A.J. Burnett quien en un duelo de diestros le ganó de manera muy adjustada al mítico Pedro Martínez, un verdugo de los mulos en enfrentamientos de post temporada con el uniforme de Boston..
Para los Yankees desplazarse hasta Filadelfia con una desventaja de 2 juegos hubiera sido casi irremontable. En beneficio del espectáculo todo parece indicar que la serie seguirá muy pareja y ajustada, aún después de los siguientes 3 juegos en territorio de la Nacional y del insipiente pronóstico del campo corto Jimmy Rollins quien vaticinó un 4-1 en favor de su equipo..
Lo cierto es que cualquiera que se alce con el trofeo 2009 habrá dado a su manera y en su propio estilo una pequeña pincelada en la historia del beisbol… y seremos testigos de ello…
(reestructurar la "cabeza" y esperar que la chequera Marlin le pueda dar una similar)